La fresa y el fresón: dos cosas distintas

La fresa y el fresón

Aunque ambos frutos pertenecen a la familia Rosaceae y al género Fragaria, no tienen nada más que ver entre si. El fresón es un híbrido que se obtuvo en el siglo XVIII por medio del cruce de varias especies.

La fresa es muy pequeña su interior es blanco y su exterior rojo, es muy aromática y podríamos decir que su sabor es el más parecido al chicle de fresa. El fresón por el contrario es un fruto grande y dulce pero poco aromático. Aunque es posible encontrar fresones de gran tamaño no todo el fresón es igual, el fresón de Aranjuez no es especialmente grande con respecto a otros que pueden encontrarse en el mercado.

La fresa es diploide, tiene un genoma más pequeño y sencillo que el del fresón, que es octoploide. Y mientras que la fresa puede reproducirse por semillas o esquejes, el fresón, al ser una especie híbrida, exige comprar las plantas y existen muchísimas variedades.

La fresa es muy difícil de encontrar en el mercado, en más del 90% de las ocasiones, el producto que se nos ofrece es el fresón salvo honrosas excepciones como la tradicional fresa de Aranjuez. La fresa es un producto de temporada que solo se recoge en primavera además es tan delicada que se estropea fácilmente con el transporte por lo que solo suele encontrarse en los mercados locales.

El origen del fresón es americano, producto de la combinación de dos especies una procedente de Chile y otra de Estados Unidos que se combinaron posteriormente en Europa.