Tomates

Tomates

Tomates cultivados al aire libre, en temporada, dan un rendimiento en cosecha medio o bajo pero alcanzan altos contenidos en azúcares y ácidos, lo que se traduce en un sabor excelente.

tomate de aranjuez
Tomate de Aranjuez
tomate rosado
Tomate rosado
tomate morado
Tomate morado asurcado
tomate gordo de patones
Tomate gordo de Patones
tomate pera
Tomate pera
tomate cherry
Tomate cherry
tomate cherry pera
Tomate cherry pera
tomate cherry pera amarillo
Cherry pera amarillo

En España, Portugal y en todo el sur de Europa empezó a consumirse pronto, en el siglo XVI. Pero hasta finales del siglo XVIII no se consumió en el resto de Europa, y hasta entonces fue considerada una planta ornamental. Según los jardineros reales y arboristas naturales de Aranjuez: Claudio y Esteban Boutelou, que escribieron y publicaron en Madrid su Tratado de la Huerta, los tomates se cultivaban entonces “en todas las huertas y jardines de España con notable abundancia, mientras que en los payses extrangeros es una planta aún poco conocida

En nuestro país se consumen cada año 13 kilos por persona. Desde el punto de vista nutritivo el licopeno se considera que el compuesto más importante del tomate. El tomate fresco suele contener unos entre 1-3 mg de licopeno por cada 100 g de peso fresco (análisis propios en tomates de supermercado). Estas concentraciones pueden ser mayores en los cultivados al aire libre. El contenido en licopeno también aumenta con el grado de madurez del fruto, y es variable entre tipos y variedades de tomate

Sin embargo, el contenido en ácidos es determinante en el sabor del tomate, concretamente el balance entre azúcares y ácidos. Los frutos de alta calidad contienen más de 0,32 % de acidez titulable y la relación Brix/% acidez titulable es mayor de 10.

LA AGRO/BIODIVERSIDAD DEL TOMATE Y SUS VARIEDADES TRADICIONALES

El tomate es un cultivo muy diverso que produce frutos con distintas formas, tamaños, colores, sabores y texturas. Esta diversidad tiene distintos orígenes. El primero de ellos está en América. Allí, antes de la llegada de los europeos, el cultivo había alcanzado un alto grado de diversificación. No toda la diversidad que se cultivaba allí llegó aquí, pero sí fueron varias las introducciones y con ellas fueron varios los tipos y caracteres que llegaron al viejo mundo.

Una vez en Europa, el cultivo tuvo que adaptarse a las nuevas condiciones ambientales, ciclos productivos y también a los gustos y usos de los nuevos cultivadores y consumidores. Estos procesos de adaptación, los intercambios entre agricultores y entre zonas y países, la selección a partir de mezclas, hibridaciones accidentales, etc. fueron el segundo origen de nuevas formas y tipos, de una nueva agrobiodiversidad.

Desde 1996 el IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario) conserva una colección de variedades tradicionales de tomates.

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